Llegó el otoño! Que buenos recuerdos de la infancia. Cuando llegaba esta estación el corral de mi abuela se llenaba de flores. Recuerdo bidones de gasolina (mi abuela también reciclaba) donde florecían crestas de gallo (Celosia argentea var. cristata) y una gran variedad de crisantemos (Chrysanthemum morifolium). El corral se llenaba de un colorido increíble.

Es una estación maravillosa para volver a disfrutar de jardines y terrazas llenos de color. Es hora de trabajar y hacer una serie de labores que favorecerán a nuestras plantas. Debemos quitar la vegetación espontánea (como nos gusta llamar a las malas hierbas), remover el suelo, limpiar macetas y ponernos a plantar crisantemos, celosias, euphorbias, camelias etc.

Una época excelente para los bulbos. Si tenemos bulbos estivales debemos retirarlos de la tierra, dejarlos secar, envolverlos en papel de periódico y guardarlos para la próxima temporada. Con la tierra ya preparada plantaremos jacintos (Hyacinthus spp.), narcisos (Narcisus spp.), anemonas (Anemone coronaria), crocus (Crocus spp.) etc., para que florezcan entre invierno y primavera. Mejor hacer las plantaciones de bulbos escalonadamente para que no florezcan todos a la vez, y así disfrutar de sus bellas flores durante más tiempo.

Crocus (Crocus sativus), esta variedad florece en otoño y de sus estigmas secos se saca el azafrán tan apreciado en la cocina de muchos paises.

Es el momento también de trasplantar y fertilizar árboles y arbustos de hoja caduca, los de hoja perenne se dejan para el invierno. Regar con menos frecuencia, podar hojas y ramas secas (la poda de limpieza la haremos más adelante). Por último, no olvidarnos de proteger las plantas tropicales y subtropicales metiéndolas en casa para reservarlas de las primeras heladas.

Disfrutemos del otoño y de su maravilloso colorido. Comienza la temporada para los amantes de los paseos y las setas.